Tchang (El lotus azul)
Herge nunca habia pisado China ni Shanghai antes de empezar el album de Tintin llamado "El lotus azul". De hecho, tampoco llego a pisarlo despues ya que aunque habia sido invitado por Chiang Kai Shek todas las guerras posteriores hicieron imposible su viaje.
Teniendo en cuenta que estamos hablando de una persona que murio tan solo hace unos 20 anyos da que pensar lo afortunados que somos en esta epoca. Hay que aprovechar al maximo la ocasion que tenemos de poder conocer otras culturas y formas de vida porque quien sabe hasta cuando se nos brindara esta ocasion.
El lotus azul suele ser recordado como uno de los mejores albumes de Tintin y el primero en el que se hizo hincapie en el respeto por el lugar original y el intento de recrear con fidelidad la vida real del lugar...Entonces, si nunca fue a Shanghai como logro Herge plasmar en sus dibujos tiendas con kanjis sin errores, casas tradicionales o vestidos fidedignos?
La respuesta se llama Tchang. Tchang no solamente ayudo a Tintin a acabar con la banda del opio de Mitsuhirato y Rastapopoulos, Tchang ayudo a Herge en el disenyo de los escenarios y en el conocimiento de la cultura y el sentir chino.
Zhang Chongren era un joven estudiante de arte que fue presentado a Herge en 1934. Hasta ese momento, las 3 aventuras de Tintin presentaban personajes muy estereotipados. Africanos tontos, cowboys americanos o bolcheviques malvados. Despues de hacerse amigos Herge evolucionaria y crearia desde entonces un mundo parecido al real que permitiria a millones de personas aprender ademas de pasarselo bien.
Curiosamente, el lotus azul (que en el album es un bar de opio) existe de verdad. Y mi primera noche en Shanghai la pase en el!! Lo cierto es que el nombre pertenece al del distrito en el que antiguamente estaban ubicados los burdeles de la ciudad. En la actualidad solamente hay hoteles y para los que hayais estado en Shanghai os puedo decir que es una de las calles paralelas al Bund.
Reconozco que no recordaba con claridad la aventura de Tintin pero despues de verla sorprende la posicion anti-imperialista que tomo Herge. Veo que Tchang no solamente le ensenyo temas artisticos. El japones imperialista Mitsuhirato tiene cara de cerdo y con apenas 4 detalles Herge destapa las intenciones que tenian los japoneses en China y de las que siguen tratando de justificar por aqui. Ahora quizas fuera facil la critica, pero pensando que la historia fue creada en 1934 y enmedio de una europa todavia colonialista hay que aplaudirle a Herge su valentia.
Decia antes que Herge nunca llego a China aunque si visito Taipei cuando las cosas se calmaron y Chang Kai Shek tuvo la isla bajo control. Si Tchang tambien regreso a Shanghai creeis que llegaron a encontrarse en otra ocasion?
En un tiempo sin moviles ni e-mails parecia que solamente en el mundo interno de Tintin el reencuentro seria posible (como asi sucedio con su historia de "Tintin en el Tibet" en el que tras conocer que Tchang habia desaparecido en las montanyas tibetanas Tintin haria todo lo posible para recuperarle aunque todo el mundo le repitiera mil veces que su Tchang habria muerto)...verdaderamente toda una llamada del autor para conocer el paradero de su amigo.
Precisamente, su amigo Tchang en todo ese tiempo estuvo perdido entre las guerras mundiales y locales que asolaron su pais y en los dias de la revolucion cultural acabo degradado como barrendero. Pero finalmente en 1981 la historia tuvo un final feliz. 50 anyos despues volverian a compartir una misma habitacion y Tchang recibiria la nacionalidad francesa y se quedaria en Paris como profesor hasta su muerte en 1998...
En este viaje a China yo tambien he encontrado mas de un Tchang que me instruyan y me hagan respetar la cultura y las diferentes formas de ver una misma vida. Todos deberiamos ser un Tchang de nuestra cultura y origen. Ya sea en casa o en el extranjero debemos acercarnos al que no nos conoce y abrirles la puerta ahora que por fin tenemos la ocasion de comunicarnos y viajar.
TINTÍN: Biografía del Autor
Georges Remi (Hergé), (Bruselas 1907 – Lovaina 1983) Comienza publicando sus historietas en la revista Le Boy-Scout, donde firma por primera vez (1924) con el seudónimo de Hergé, formado por las iniciales de su nombre invertidas. Recién acabados sus estudios secundarios (1925), Georges Remi entra a trabajar en el departamento de suscripciones del diario Le XXem Siècle; mientras sigue colaborando en Le Boy-Scout Belge, donde publicará su verdadera primera serie: Totor, jefe de patrulla de los Abejorros (1926-1930), que ya anuncia a Tintín en diversos aspectos.
El director del periódico, Norbert Wallez, anima a Hergé –autodidacta- a leer, a instruirse a ilustrarse, y lo convierte en el “chico para todo”, el que se ocupa de la composición, la compaginación, las ilustraciones, retratos, rótulos, decoración, planos, tarjetas...
Más adelante el padre Wallez le encarga la realización de un suplemento juvenil del periódico –Le Petit Vingtième-, cuyo primer número aparecerá en 1928.
En un principio, Hergé ilustra una serie con texto escrito por el redactor deportivo del periódico, pero enseguida decide lanzar su propia serie. Así nacen, en 1929, Tintín y Milú. Los tres primeros álbumes: Tintín y los soviets, Tintín en el Congo y Tintín en América son publicados por Le Petit Vingtiéme, en cuyo suplemento semanal aparecen a partir de 1930 dos nuevos personajes: Quique y Flupi.
A partir de 1934, Ediciones Casterman publica los álbumes de las aventuras de Tintín, que van apareciendo regularmente hasta 1940. Entre los cigarros del faraón y El Loto Azul tiene lugar un encuentro decisivo para Hergé. Conoce al que será su gran amigo Tchang Tchong-Jen, joven estudiante chino de Bellas Artes en la Universidad de Lovaina, (ver el texto de El Loto Azul) quien le introduce en la compleja realidad de China y su cultura. Él se encargó de escribir todos los textos en chino, y también fue el responsable de que Hergé se sumergiera tanto en la cultura y la historia china como en la realidad del momento. Esto queda patente en muchos de los carteles, que hacen alusión al conflicto que tenía entonces la China con el Japón. Podemos reconocer a Tchang en el personaje de Hergé de su mismo nombre y apellidos, “Tchang” el pequeño gran amigo de Tintín.
A partir de ahora, Hergé se documentará bien a fondo sobre los lugares a los que debe de viajar Tintín, y cuidará minuciosamente cada detalle. En 1936, y a petición del semanario francés Coeurs Vaillants, Hergé crea una nueva serie –Las Aventuras de Jo, Zette y Jocko-, que viene a añadirse a las ya existentes. Será éste un período de gran actividad para el ilustrador, quien además de los cómics, realizará portadas de libros, revistas y numerosos trabajos publicitarios. En mayo de 1940, Bélgica es invadida por las tropas alemanas. Desaparecen Le Vingtième Siècle y su suplemento semanal le Petit Vingtième.
En octubre de este mismo año, Hergé entra como redactor jefe del suplemento juvenil Soir Jeunesse, del periódico Le Soir. Ediciones Casterman reduce el número de páginas de los álbumes de Tintín por las restricciones de papel que conlleva la guerra, pero en cambio empiezan a editarse en color, y los antiguos álbumes se colorean y se adaptan al nuevo formato. La liberación de Bélgica llega en 1944. El alto mando aliado toma la decisión de apartar de su trabajo a todos los periodistas que han colaborado en la redacción de cualquier periódico durante la ocupación, independientemente de su implicación política. Y como Hergé había estado trabajando en Le Soir, aunque fuera en la revista infantil, fue puesto bajo sospecha.
Habrá que esperar hasta 1946, año en que aparece el semanario belga Tintín, para que Hergé vuelva a resurgir. En 1950 se crea Estudios Hergé, que reunirá una docena de colaboradores, entre ellos Bob de Moor, Edgar Pierre Jacobs, Baudouin van den Branden, Jacques Martín y Alice Devos. Al final de los años cincuenta, Hergé entra en un período de trastornos personales. Su verdadera terapia la constituye su trabajo de Tintín en el Tíbet, que se publica en 1960. Este mismo año, Tintín es llevado al cine con El misterio del Toisón de Oro, y cuatro años más tarde Tintín y las naranjas azules.
En el primer congreso del Cómic en Nueva York (1972), Hergé recibe el homenaje oficial de los grandes ilustradores americanos. Será el primero de numerosos premios que recibirá por toda su obra.
La última aventura del famoso reportero –Tintín y el Arte Alfa- se vio truncada por el fallecimiento de su creador, quien había dejado indicaciones precisas para que no se continuaran las aventuras de su personaje. Finalmente, la obra fue publicada inacabada tal como la había dejado Hergé. La obra de Hergé se caracteriza por su trazo limpio y firme, donde no cambian ni tramas ni sombras, y por unos decorados muy elaborados. En sus álbumes, Hergé volcó lo que consideraba esencial en su trabajo: la búsqueda de la perfección a la hora de narrar una historia con el máximo de claridad y legibilidad posibles.
Hergé: Creador del Totor. El Tintín Scout
En mayo del 2007, el creador de tintín. Hergé hubiera cumplido 100 años de vida. hasta este momento diría ¿y que tiene que ver con los scouts?.... la respuesta sería mucho.
Su paso por los scouts influyó en su trabajo como dibujante. su personaje Tintín es mundialmente conocido, sin embargo no fue su primer trabajo como dibujante. Totor es un personaje scout parecido a tintín.
Mundialmente conocido como Hergé, Georges Remi, el creador del personaje de cómic más famoso de la historia, nació hace un siglo en Bruselas, el 22 de mayo de 1907, y murió el 3 de marzo de 1983.Desde niño mostró su inclinación al dibujo ilustrando sus libros escolares con la particular visión que el joven Georges tenía de la ocupación alemana durante la primera Guerra Mundial.
Ya adolescente, su ingreso en un grupo de scouts cristianos marcó profundamente su carácter y posibilitó sus primeros viajes a campamentos de España, Austria, Suiza e Italia.
Hergé como Scout
Gracias a los scouts, Remi tuvo la posibilidad de comenzar a publicar sus trabajos, primero en la revista "Le Boy Scout" y, más tarde, en "Le Boy Scout Belge", donde apareció en 1924, con el seudónimo de Hergé, formado con las iniciales invertidas de su nombre real, por el que hoy se le conoce en todo el mundo.
DE TOTOR A TINTIN
Hasta 1926, su trabajo consistió en ilustrar los artículos de la revista, pero en julio de aquel año creo su primera serie, "Totor, jefe de patrulla de los Abejorros" (1926-1930). Fue el germen de lo que, andando el tiempo, sería uno de los mayores éxitos editoriales de la historia, Tintín.
LAS AVENTURAS DE TOTOR, JEFE DE PATRULLA DE LOS ABEJORROS.("Les Aventures de Totor, C.P. des Hannetons), 1926Guion, dibujos y texto: Georges Remi (HERGE).
En el mes de Julio de 1926 Herge publica su primera historia, Totor, y lo hace en la revista "Le Boy-Scout Belge", organo mensual de los scouts católicos belgas. En esta publicacion ya habia colaborado anteriormente como portadista e ilustrador.Sus historias de Totor aparecen por entregas, y en cada una de sus paginas Herge dibuja una banda-anuncio que va variando de titulo progresivamente:"United ROVERS presenta un extrasuperfilm", "Herge moving pictures", "Herge, metteur en scene", "un gran film comico", etc. son algunos de los "titulares"que aparecen en estas historias. Estos nos dan una idea del sentido del humor de su autor, de su gran aficion al cine comico y de andanzas y al western.
Estas aventuras se reducen a presentar una desmesurada serie de correrias y persecuciones poco cohoerentes y creibles, sin ser del todo una apología del movimiento scout, sino más bien satirizando el lado ingenuo de la mentalidad aventurera. En efecto, Totor (como el propio Hergé entonces) es un jefe de patrulla de la unidad de Rovers, y Herge aprovecha su entusiasmo por los indios, amamantado sin lugar a dudas en su movimiento, para enviar a Totor a América, prefigurando asi la historia de "Tintin en América".El gusto por lo visual, lo llamativo, lo dinamico hace pensar en su ya préxima historia de Tintin. Como este, Totor vuela, disparado, por los aires en ocasiones, y es leal, franco y cortes.Si el texto, a fuerza de satirizar el genero folletin, esta originalmente construido, el dibujo todavía es torpe e indeciso. Herge aun no se atreve a utilizar el sistema de los "globos" o filacterias con los dialogos de los personajes. Es mas bien un ilustrador que un verdadero autor de cómics. La composicio¡ón de las viñetas es monótona, siempre son de seis o ocho imagenes por página y todas del mismo tamaño.Gráficamente Totor se parece al Tintín de los primeros tiempos, su mechon sin enbargo, le cae por la frente sin erguirse como el de Tintín. Es esquemático hasta el máximo. La propia fonética de su nombre recuerda a la de Tintin, aunque, para ser del todo sincero, dire mejor que es Tintin el que se parece a Totor, y no al revés.
Sin embargo, si Tintin no llega a ser un personaje, si se llega a convertir paulatinamente en un símbolo, cosa que Totor dista mucho de ser. El boy scout que nos dibuja Herge no parece tener problemas, ni sentimientos, ni parece vivir en la realidad. Es, simplemente, un pretexto para la andanza y la correria sin pies ni cabeza.Por ello, si he de reconocer que el gusto de Totor por moverse entre indios y el esquema de su rostro le aproximan a Tintin, tamnbien he de precisar que entre ellos hay todo un mundo. Ni el guión, ni los dibujos, ni la composición, ni la temática, ni los personajes de Tintin tienen, afortunadamente, nada que ver con la historia que acabo de analizar.
Hergé para no repetir lo que hizo con Totor se documentará bien a fondo sobre los lugares a los que debe de viajar Tintín, y cuidará minuciosamente cada detalle.
En 1936, y a petición del semanario francés Coeurs Vaillants, Hergé crea una nueva serie -Las Aventuras de Jo, Zette y Jocko-, que viene a añadirse a las ya existentes. Será éste un período de gran actividad para el ilustrador, quien además de los cómics, realizará portadas de libros, revistas y numerosos trabajos publicitarios. En mayo de 1940, Bélgica es invadida por las tropas alemanas. Desaparecen Le Vingtième Siècle y su suplemento semanal Le Petit Vingtième.
Biografía de HERGÉ (Bruselas 1907 – Lovaina 1983)
Georges Remi empieza a dibujar historietas en los márgenes de sus cuadernos escolares cuando sólo cuenta siete años de edad. Bélgica acaba de ser invadida por los alemanes, y este hecho inspira las aventuras de un chico que hace las mil una jugarretas al invasor.
En el año 1921, Georges Remi se incorpora a los Boy-scouts, con cuyo espíritu amante de los indios pieles rojas se identificará plenamente. Con ellos realiza Hergé sus primeros viajes en campamentos de vacaciones en España, Austria, Suiza e Italia. Empieza a publicar sus historietas en la revista Le Boy-Scout, donde firma por primera vez (1924) con el seudónimo de Hergé, formado por las iniciales de su nombre invertidas.
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El director del periódico, Norbert Wallez, anima a Hergé –autodidacta- a leer, a instruirse e ilustrarse, y lo convierte en el “chico para todo”, el que se ocupa de la composición, la compaginación, las ilustraciones, retratos, rótulos, decoración, planos, tarjetas… Más adelante el padre Wallez le encarga la realización de un suplemento juvenil del periódico –Le Petit Vingtième-, cuyo primer número aparecerá en 1928.
En un principio, Hergé ilustra una serie con texto escrito por el redactor deportivo del periódico, pero enseguida decide lanzar su propia serie. Así nacen, en 1929, Tintín y Milú. Los tres primeros álbumes:
A partir de 1934, Ediciones Casterman publica los álbumes de las aventuras de Tintín, que van apareciendo regularmente hasta 1940. Entre
En octubre de este mismo año, Hergé entra como redactor jefe del suplemento juvenil Soir Jeunesse, del periódico Le Soir. Ediciones Casterman reduce el número de páginas de los álbumes de Tintín por las restricciones de papel que conlleva la guerra, pero en cambio empiezan a editarse en color, y los antiguos álbumes se colorean y se adaptan al nuevo formato. La liberación de Bélgica llega en 1944. El alto mando aliado toma la decisión de apartar de su trabajo a todos los periodistas que han colaborado en la redacción de cualquier periódico durante la ocupación, independientemente de su implicación política. Y como Hergé había estado en trabajando en Le Soir, aunque fuera en la revista infantil, fue puesto bajo sospecha.
Habrá que esperar hasta 1946, año en que aparece el semanario belga Tintín, para que Hergé vuelva a resurgir. En 1950 se crea Estudios Hergé, que reunirá una docena de colaboradores, entre ellos Bob de Moor, Edgar Pierre Jacobs,
En el primer congreso del Cómic en Nueva York (1972), Hergé recibe el homenaje oficial de los grandes ilustradores americanos. Será el primero de numerosos premios que recibirá por el conjunto de su obra. En el parque Wolvendael, en Uccle, Bruselas, podemos encontrar la bella estatua de Tintín y Milú esculpida por Nat Neujean, inagurada en 1976.
En 1982 Hergé cumple 75 años y la Sociedad Belga de Astronomía decide bautizar con su nombre al planeta descubierto en el 1953 por el astrónomo Silvain Arend. El planeta Hergé se sitúa entre Marte y Júpiter. La última aventura del famoso reportero –Tintín y el Arte Alfa– se vio truncada por el fallecimiento de su creador, quien había dejado indicaciones precisas para que no se continuaran las aventuras de su personaje. Finalmente, la obra fue publicada inacabada tal como la había dejado Hergé. La obra de Hergé se caracteriza por su trazo limpio y firme, donde no cambian ni tramas ni sombras, y por unos decorados muy elaborados. En sus álbumes, Hergé volcó lo que consideraba esencial en su trabajo: la búsqueda de la perfección a la hora de narrar una historia con el máximo de claridad y legibilidad posibles.
Y que decir de Tintín, el amigo que todos desearíamos tener, periodista que recorre el mundo viviendo fantásticas aventuras, buena persona y valiente como pocos, amigo de sus amigos, ¡y dueño de Milú, el perro mas conocido del mundo! Y sus personajes, auténtico muestrario de la personalidad y de la fauna humana. Todos estos elementos han hecho de Tintín un héroe de ficción perfectamente engranado en su tiempo y que en la actualidad es patrimonio de millones de personas en el mundo. Tintín quizas sea actualmente uno de los personajes que al que más páginas le han dedicado en internet, tanto de empresas editoriales como de particulares, que a veces han llegado a realizar webs muy bonitas e interesantísimas, con muchísimas páginas, analizando cada uno de los detalles de estos extraordinarios comics.
Los hijos que Tintín nunca tuvo y nunca quiso
BRUSELAS.- En una casita de ladrillos rojos y puerta metálica de una callejuela estrecha y silenciosa en el barrio de Etterbeck, una pequeña placa bronceada anuncia que allí nació, el 22 de mayo de 1907, "el padre espiritual de Tintín". Cien años después, se reparten ese hijo, el único que tuvo Georges Remi, los peculiares herederos del maestro de la viñeta.
Tras su muerte, en 1983, el legado de Hergé, con sólo 23 tintines y otro inacabado (Tintín y el arte alfa), varios volúmenes de sus personajes menos universales, como Quique y Flupi, y, sobre todo, una extensa colección de borradores, esbozos, cartas y objetos de su colección, quedaron a cargo de su viuda, Fanny Vlaminck, colorista en su estudio y por quien dejó a su primera mujer en medio de una larga crisis existencial, reflejada en su clásico Tintín en el Tibet. Pero, desde 1990, el principal gestor de la Fundación Moulinsart es el segundo marido de Fanny, el británico Nick Rodwell, fuente de polémicas con algunos tintinólogos.
El marido de la viuda de Hergé –ella aún vive, pero ha dejado el negocio en sus manos- ejerce un control férreo para limitar homenajes y reproducciones y se ha dedicado a denunciar a quienes celebran al difunto sin su control. Algunos lo acusan de ansia de poder, mientras él asegura que sólo quiere proteger el legado y evitar que Tintín se convierta en un producto de consumo estilo Disney. Pero, tras años de charlas, ha firmado con Dreamworks, los estudios de Steven Spielberg, para filmar una trilogía de Hergé, con una técnica similar a la de Polar Express (Moulinsart rechazó ofertas anteriores, pero el puesto de coproductor ha convencido a Rodwell).
"Los responsables de Moulinsart S.A. confunden un patrimonio cultural con el Monopoly", se queja Jean-Louis Carette, propietario de una librería de cómic a la que solía acudir Hergé y que Rodwell denunció por tener un perfil de Tintín, junto al de otros personajes, en su logo. El británico ha parado exposiciones, CDs, libros y hasta la Biblioteca Moulinsart, una colección de Casterman, el editor de Hergé. En algunos casos, sus acciones han servido contra la explosión de parodias sexuales sobre Tintín. En 2001, incluso varias personas fueron arrestadas por producir y distribuir una falsa aventura erótica del reportero, 'Tintín en Tailandia'.
Nick y Fanny dicen cumplir una instrucción explícita del dibujante: el deseo de que su personaje muriera con él, incluido hasta en su testamento. Rodwell desplazó de la escena a quien podía tener tentaciones de alargar la vida de Tintín, como Alain Baran, el último secretario de Remi en los Estudios Hergé, y ha rechazado varios intentos de terminar la última historieta inacabada.
La 'Boutique Tintin'
La otra heredera de rebote de Hergé es la hija de Tchang Tchong-jen, el amigo de Remi que cambió su vida y su forma de dibujar. El escultor y acuarelista chino, de cuyo nacimiento también se cumplen ahora 100 años, le pidió a Hergé que no cayera en los estereotipos cuando contara los viajes de su reportero intrépido –como había hecho en Los cigarros del farón- y, gracias a su ayuda, nació 'El loto azul', donde hasta el último cartel en chino tiene sentido.
Tchang, que acabó en sus viñetas y en las de Tintín en el Tibet, dejó su propia obra artística en Shangai. Su hija, Tchang Yi-Fei, es la propietaria de la 'Boutique Tintin', la mayor tienda en Bruselas de camisetas, libros, platos y demás parafernalia sobre los personajes de Hergé.
Ahora, los herederos han conseguido, por fin, un lugar para el legado de Remi. Tras una larga y poco fructífera lucha con la ciudad de Bruselas sobre dónde y cómo, la pareja Rodwell pone la primera piedra en Lovaina del Museo Tintín, que abrirá en 2009. Después, seguirá con su gran proyecto, el estreno de Spielberg, que aún debe anunciar qué historietas contará. Rodwell se inclina por 'Tintín y los Pícaros', la última que completó Hergé y, tal vez, la que tiene el final más triste para los amantes de Tintín. En la penúltima viñeta, Haddock dice que está deseando volver a casa, a Moulinsart, y el incansable reportero contesta, por primera vez, 'Moi aussi, capitaine' (yo también, capitán).
BRUSELLES
Bruselas es uno de los principales centros mundiales de creación de historietas. Y una visita a la capital belga se puede aprovechar para “leer” la ciudad como un libro, cuyas páginas son nada menos que paredes.
Por Pierre DumasSi hay un campo de la actividad humana en el que el pequeño reino de Bélgica es un gigante, es sin duda la producción y creación de historietas. Los personajes nacidos en los estudios de Bruselas a lo largo de todo el siglo XX son clásicos no sólo en francés -el idioma en el que se desarrolló la mayoría de la producción en detrimento del flamenco- sino también a nivel internacional. Basta recordar al más famoso de todos: Tintin, una de las tiras más leídas y traducidas en el mundo, junto con el francés Astérix, el italiano Corto Maltés o los superhéroes norteamericanos. Era entonces lógico que Bruselas rindiera homenaje a este noveno arte, que le dio tanto prestigio. Después de haber visitado el diminuto Manneken Pis, paseado por los barrios viejos en busca de una canción de Jacques Brel, saboreado un buen plato de mejillones con papas fritas, o bien sacado fotos de la magnífica Gran Plaza, uno puede –con un buen plano de la ciudad en mano- recorrer Bruselas en busca de las más de veinte paredes pintadas con personajes de historieta. Si las catedrales fueron los “libros de piedra” de la enseñanza religiosa del Medioevo, tal como se las definió muchas veces, entonces Bruselas sería el gran libro de la historieta belga, un libro cuyas páginas se pasan recorriendo calles y “leyendo” muros enteros de la ciudad. La idea surgió de la propuesta de un funcionario encargado del espacio público, en 1991, para integrar a la ciudad una de sus expresiones artísticas más ricas, y dar a la vez nuevas perspesctivas y usos a rincones y paredes urbanos. Cada uno de los murales fueron realizados por una asociación, Art Mural, sobre la base de los dibujos de los distintos artistas de historieta.
En busca de Tintin El primer personaje que todos buscan es Tintin. Los habitantes de Bruselas se cruzan cada día con turistas que les preguntan dónde queda el mural de Tintin: pero en realidad, él y los otros miembros de sus aventuras lograron un homenaje algo especial, y no es en los muros al aire libre donde hay que buscarlos. Por el contrario, están casi todos los demás. Se puede empezar por uno de los personajes más queridos actualmente: Le Chat (El Gato), una especie de felino filósofo pasado de peso, un Garfield con traje y corbata que aprovecha las contradicciones infinitas de nuestra lógica diaria y el lenguaje para hacer reír a sus lectores. Su mural está en las afueras de la Gare du Midi, la estación de ferrocarril meridional de la ciudad. Esta pintura, en la que El Gato se está construyendo a sí mismo ladrillo por ladrillo, es una referencia surrealista que recuerda que Bélgica es tanto la patria de la historieta como la de René Magritte.Otro tipo de realismo espera a los visitantes en la calle del Marché au Charbon, que desemboca sobre la Gran Plaza, en el centro de la Bruselas histórico. Es el mural de las Ciudades Oscuras, una serie de François Schuiten y Benoit Peeters leída tanto por aficionados a la historieta como por estudiantes de arquitectura. En Samaris, Urbicande o Armilia, los autores inventaron nuevas ciudades fantásticas con un estudio arquitectónico muy ambicioso, que mezcla referencias al Art Nouveau y el futurismo, tal como se lo puede apreciar en esta parte de la capital belga donde las paredes le rinden homenaje.En total hay más de 23 murales, y otros nuevos se pintan cada año para recordar a nuevos personajes o a los clásicos que todavía no están presentes, en esta versión belga del “Hall of Fame” que bien podría llamarse “Wall of fame”...Si bien Tintin no apareció todavía sobre las paredes, sus hermanos mayores, Quick y Flupke, están en la calle Haute, una de las principales de la ciudad antigua, delimitada por los Bulevares. Quick y Flupke son dos niños terribles, “ketjes”, como se los conoce en Marolles, el barrio popular donde vivieron sus aventuras en tiras cortas donde siempre se enfrentan a la vigilancia de un policía benevolente conocido como el Agente 15.Algunos primos lejanos de Tintin, Blake y Mortimer, están en la calle del Petit Rempart, al norte de la Gare du Midi, una de las dos principales estaciones de ferrocarril de Bruselas. Estos dos personajes son obra de E.P. Jacobs, que fue durante un tiempo dibujante en los estudios de Hergé y participó incluso en la creación de algunas de las aventuras de Tintin.Paradójicamente, el cow-boy más divertido del Lejano Oeste también es belga. Cerca de la esquina entre las calles de Anderlecht y de la Buanderie, Lucky Luke está con sus enemigos de siempre, los hermanos Dalton. ¿Y Tintin? El pequeño reportero no está sobre sobre una pared, sino bajo tierra: a él se le dedicó una estación de subte entera, la Stockel. Sobre un revestimento de madera, Tintin y muchos de los personajes que lo acompañan en sus aventuras desfilan sobre las paredes de ambos andenes de la estación. Para completar la búsqueda, un negocio en la puerta ofrece todos los recuerdos y regalos posibles con la efigía de Tintin. Como para cerrar de la mejor manera posible el gran libro de historietas de Bruselas, hasta una segunda lectura...
Más arte de historietaEsculturasAdemás de los murales sobre personajes de “bande dessinée”, hay un par de esculturas. Gaston Lagaffe, el cadete holgazán e inventor torpe, está delante del CBBD, el Centro Belga de Historieta. Este museo recrea más de 60 años de creación y compila las obras de más de 650 autores locales. A pocos metros del Gaston gigante, está la estatua de bronce de Tintin, con Milou, por supuesto. El Agente 15 también tiene su estatua, cerca dela basílica de Koekelberg, en las afueras de Bruselas. Casa natal de HergéUna placa sobre la fachada del 33 de la calle Philippe Baucq recuerda que allí nació Georges Rémy, más conocido por su pseudónimo, formado por sus iniciales invertidas: RG, o “Hergé”.Centro Belga de la HistorietaEl CBBD está en el 20, rue des Sables, cerca del Banco Nacional y de la Biblioteca Nacional. Teléfono: (32-2) 219 19 80. En Internet: http://www.tintin.be/Bd/cbbd.htm.RecuerdosHay muchas librerías especializadas en historieta en todo el centro de Bruselas, además de la tienda de la estación Stockel. Los recuerdos con la efigie de Tintin son muy caros, ya que hay que calcular a partir de $ 10 para una estatuita de plástico.
Curiosidades y anécdotas del 'universo Tintín'
¿Qué hay detrás del periodista de ficción más famoso de todos los tiempos? El trabajo de Hergé, sus influencias, la inspiración, sus personajes... He aquí los principales secretos y anécdotas de la obra de Georges Remi y de la personalidad de Tintín, Milú y compañía.
Un único artículo
La residencia del capitán Haddock, inspirada en el castillo de Cheverny. (Montaje: AFP)
Tintín es periodista, pero sólo escribe un único artículo a lo largo de todos los álbumes. Ocurre en un interminable viaje en tren hacia el País de los Soviets. Lo dobla y lo introduce en un sobre, pero nunca lo envía.
El rastro de Moulinsart
El castillo de Moulinsart, lujosa residencia del capitán Haddock desde 'El tesoro de Rackham el Rojo', debe su nombre a la ciudad belga Sart-Moulin. Sin embargo, sus jardines y su fisonomía imitan al barroco castillo de Cheverny. Todavía hoy, la Fundación Hergé conserva el folleto turístico del castillo en el que el dibujante garabateó las siluetas de Tintín y Haddock. Hoy Cheverny es gracias a su dueño, el marqués Anoine de Vibraye, un paraíso para tintinófilos. Se puede contemplar en su cripta el tesoro de Rackham el Rojo, la habitación del joven reportero y hasta asistir a una demostración en toda regla del Tryphonar Supercolor, el excéntrico y revolucionario televisor del profesor Tornasol.
El origen del perro
Milú es junto a Tintín el único personaje que aparece en todos los álbumes. Se trata de un foxterrier altivo, algo egoísta y aficionado al whisky. Hergé lo bautizó así para vengarse de una novia que le dio calabazas. No sabemos mucho de ella: se llamaba Milou y tenía los pechos grandes.
Marketing periodístico
La popularidad del joven reportero desbordó las expectativas desde los primeros álbumes, que se vendían por entregas con 'Le petit Vengtième'. Fue tal el fenómeno que tras la última entrega de 'Tintín en el Congo' el periódico organizó lo que llamó «la llegada de Tintín a Bruselas». Montó en un tren a un adolescente rubio y a un foxterrier blanco de carne y hueso y les preparó un recibimiento ficticio en la estación de ferrocarril de Bruselas al que acudieron decenas de miles de personas.
La estela del 'National Geographic'
Hergé nunca fue un viajero. Sólo en los años 70, ya sesentón y multimillonario, se decidió a visitar algunos de los lugares por los que su héroe había transitado. Esto no quiere decir que sus aventuras no estén perfectamente documentadas. Sus carencias viajeras las suplía suscribiéndose al National Geographic, empapándose de los reportajes gráficos de París-Match y guardando como tesoros fotos, artículos, anuncios en un impresionante archivo que aún hoy conserva la fundación que lleva su nombre. Tres ejemplos. El fetiche indio que desencadena la trama de 'La oreja rota' no es sino la reproducción exacta de una estatuilla precolombina que se halla en un museo de Bruselas. El esqueleto de dinosaurio al que Milú le roba un hueso en 'El cetro de Ottokar' es casi un calco de una fotografía del Museo de Historia Natural de Berlín que se conserva en los archivos del dibujante. Y la erupción del volcán indonesio en 'Vuelo 714' reproduce fidedignamente la erupción del Etna según la recogieron los fotógrafos del National Geographic.
De todas formas, Hergé no siempre acertaba. Acusado por uno de sus lectores de haber dibujado en 'La estrella misteriosa' un barco incapaz de mantenerse a flote, Hergé revisó y perfeccionó aún más sus archivos náuticos y llegó incluso a encargar maquetas de las naves, incluido el cohete de 'Aterrizaje en la luna'.
¿Personajes reales?
Griego, millonario y seductor de sopranos, Rastapopoulos no es Onassis ni Castafiore la Callas, pero no hay duda de que Hergé sacó a pasear el sarcasmo al colocarlos juntos. Y el naviero y la prima donna no son una excepción. Los álbumes de Tintín esconden cientos de referencias históricas y personajes reales bajo identidades falsas. Así, el general Olivaro de 'La oreja rota' es un trasunto del libertador Bolívar. Como lo es de Hitler y Mussolini el general Müsstler, siniestro dictador de Borduria en 'El cetro de Ottokar'. Si para trazar el perfil del travieso Abdalá Hergé toma el modelo de Faisal II, el rey niño de Irak, para Silvestre Tornasol se basa en Auguste Piccard, científico suizo que comparte con él cuello de tortuga y desaliño indumentario. Piccard estableció récords de inmersión submarina con un batiscafo similar al que utiliza Tintín en 'El tesoro de Rakham el Rojo' y, como Tornasol, se interesó antes que cualquier otro por las posibilidades de los vuelos extra-atmosféricos. Por último, en cuanto a Hernández y Fernández (Dupont y Dupond en el original) sólo diremos que el padre y el tío de Hergé, hermanos gemelos, solían salir pasear juntos por los bulevares de Bruselas con bombín y bastón.
Álbumes mutilados
Las aventuras de Tintín han sido en muchas ocasiones víctimas de la corrección política. Los editores británicos, por ejemplo, exigieron a Hergé que retirara cualquier referencia a los grupos terroristas sionistas de 'El país del oro negro'. Se trataba de hacer negocio en el floreciente mercado del recién creado Estado de Israel. Por su parte, los americanos le obligaron a retocar la edición estadounidense de 'El cangrejo de las pinzas de oro' porque un capitán blanco y un marinero negro aparecían hablando en la misma viñeta. Demasiado para la América de la segregación racial.
El amigo chino
Era chino, escultor y estudiaba en Lovaina. Se llamaba Tchang Tchong-Jen y protagonizó una historia conmovedora. Todo empezó con la carta de un cura. El padre Gosset, capellán de los alumnos chinos de la Universidad de Lovaina, invitaba al joven Hergé a charlar con sus pupilos antes de enviar a Tintín al Extremo Oriente. Hergé lo hizo y conoció a Tchang, un joven de su misma edad (27 años) con el que enseguida congenió. Tchang le abrió la puerta a Hergé de la fascinación por China y a cambio él creó un personaje con su nombre, el del pequeño niño chino que sale al paso de Tintín en las páginas de 'El loto azul'.
Pero Tchang sale de la vida de Hergé tan de golpe como aparece. Regresa a su país y le pierde la pista. Durante décadas no sabe nada de él. Su estela sólo reaparece en sus dibujos a finales de los 50, en 'Tintín en el Tíbet', con el dibujante en plena tormenta existencial. Y sin embargo, por uno de esos milagros inexplicables, a mediados de los años 70 Hergé se entera por medio de un tercero de que su amigo es ahora el presidente de los artistas de Shanghai y reanuda con él una relación epistolar. Sólo dos años antes de la muerte del dibujante, en 1981, Tchang y Hergé se reencuentran ante la prensa. Como fondo, la reproducción de una viñeta en la que Tintín abraza a su amigo chino. ¿Quién dijo que la ficción y la realidad son cosas distintas?
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